Otra denuncia de abuso sexual contra un empleado del Senado sacude a la Legislatura bonaerense
La denunciante relató el calvario que vivió en su trabajo y reclamó medidas urgentes para protegerse del acusado, que continúa asistiendo a su lugar de trabajo.
En medio del escándalo por la causa que investiga a empleados del Senado bonaerense acusados de liderar una secta, una empleada administrativa de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires denunció por abuso sexual al jefe de mantenimiento y subsecretario gremial de UPCN.
La mujer relató el calvario que vivió en su ámbito laboral y reclamó medidas urgentes para protegerse, ya que el acusado sigue concurriendo a la Legislatura “como si nada”. Junto a su abogado, pidió ser reconocida como particular damnificada en la causa y que se realicen pericias psicológicas. “La estoy pasando mal”, sostuvo.
La denuncia, presentada por el abogado Andrés García Vautrin, detalla que los hechos ocurrieron en enero de 2022, aunque la víctima aseguró que arrastraba años de hostigamiento y acoso laboral desde su ingreso al Senado en 2007. “En 2015 me mudé de edificio porque el acoso y el mobbing laboral estaban a la orden del día”, contó.
Según la presentación judicial, el episodio más grave ocurrió cuando Marcos Facio ingresó a la oficina, realizó comentarios sexuales y luego la agredió de manera violenta: “Apareció al lado mío totalmente desnudo, me agarró del pelo y me empezó a decir que le haga sexo oral, mientras agarraba mi cabeza”.
“Me levanté como pude, lo empujé y le dije que no, que se alejara. Me persiguió con su miembro al descubierto por toda la mesa hasta que logré frenarlo con una perforadora de oficina”, agregó.
La víctima aseguró que el clima de impunidad era total. “Al poco tiempo entró otro empleado y me preguntó si me había pasado algo, porque vio mi cara, pero el acusado lo frenó y dijo: ‘estas locas de mierda que después te acusan por acoso sexual, hoy en día no se le puede decir un piropo a nadie’”, expresó.
La mujer también mencionó que otras compañeras habrían atravesado situaciones similares y que habrían sido amenazadas para no denunciar. “A las chicas de limpieza les decía que iba a matar a tus hijos si seguían denunciando. El hostigamiento era tan grande que una tenía que elegir entre denunciar o perder el trabajo”, afirmó.
Cómo avanza la causa
La denunciante contó que la causa “avanza a paso lento”. “Hace un año y medio hice la denuncia. Primero recayó en la UFI N° 8, pero como no avanzaba nada, pedí que la pasen y ahora tramita en la UFI N° 16”, explicó.
“Estoy realmente mal psíquicamente. La estoy pasando mal, con días complicados, procesando el duelo porque quedé viuda hace un año y medio y tengo temas personales para solucionar, pero es demasiado para mí. A veces no sé cómo seguir. Quiero seguir peleando y luchando para que se haga justicia y no quede en la nada”, expresó.
Su abogado solicitó pericias psicológicas para ambas partes, que fueron convalidadas y se realizarán a fines de este mes. “A Facio le toca el 19 de febrero y a mí el 20”, adelantó la denunciante.
Además, la mujer pidió medidas cautelares urgentes para que el acusado no pueda acercarse a ella, ya que vive cerca del lugar de trabajo y teme volver a cruzárselo. Tenía una restricción perimetral que venció a los 60 días. “Tengo miedo de que un día aparezca y tenga que afrontar otra situación como la que ya viví”, sostuvo.
El fiscal a cargo de la causa, Juan Cruz Condomí Alcorta, evitó hacer declaraciones sobre el expediente. Facio fue notificado de la formación de una causa que investiga un presunto abuso sexual, pero hasta el momento no se encuentra detenido.
La denunciante pidió ser reconocida como particular damnificada y que se tengan en cuenta los hechos relatados, así como las medidas de protección solicitadas. “Es muy difícil para una mujer luchar contra estos órganos de poder masculinos. Pero quiero que se haga justicia”, concluyó.
La versión del empleado del Senado acusado
El abogado defensor del acusado, Adrián Rodríguez Antinao, aseguró que existen “una serie de inconsistencias en el relato de la denunciante” que, según afirmó, no se condicen con los hechos. “Primero dio una fecha y después la cambió”, sostuvo. También indicó que realizaron múltiples presentaciones y aportes de prueba en la Justicia y que “aún faltan muchas” por incorporar.
Por otro lado, cuestionó el tiempo transcurrido hasta la denuncia. “Se demoró dos años alegando dificultades emocionales. Lo cierto es que la denunciante es actriz porno; no digo que sus derechos no puedan ser vulnerados, pero resulta extraño que una persona que trabaja en un set de filmación se sienta vulnerable. No se condice con su historia de vida”, afirmó.

