Publicado el 30/07/2026
La entidad profesional manifestó su preocupación luego de que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizara el cambio en la condición de expendio de diez principios activos. Según plantearon los farmacéuticos bonaerenses, ampliar el acceso sin receta puede contribuir a generar la percepción de que estos medicamentos carecen de riesgos o efectos adversos.
La medida fue oficializada mediante la Disposición 4714/2026 y comprende medicamentos destinados al tratamiento de afecciones consideradas de baja complejidad. La decisión volvió a instalar la discusión sobre la automedicación, el acceso a los fármacos y la importancia de su utilización responsable.
De acuerdo con la resolución, podrán comercializarse sin receta determinados productos que contengan principios activos como trimebutina, levocetirizina, fexofenadina, dimenhidrinato, olopatadina e ivermectina tópica, entre otros. El cambio no se aplica de manera general a todos los medicamentos que contienen estas sustancias, sino únicamente a las concentraciones y presentaciones establecidas por el organismo regulador.
Desde la ANMAT justificaron la modificación al señalar que los productos analizados cumplen con los requisitos de seguridad, eficacia y calidad necesarios para pasar a la categoría de venta libre. El organismo indicó además que los medicamentos seleccionados permanecieron durante al menos cinco años bajo condición de venta con receta en el mercado argentino, sin que se detectaran eventos adversos graves capaces de modificar la relación entre sus riesgos y beneficios.
Para adoptar la decisión, la autoridad sanitaria también tuvo en cuenta antecedentes y criterios utilizados por organismos regulatorios internacionales.
La posición del Colegio de Farmacéuticos bonaerense, sin embargo, difiere de la evaluación realizada por la ANMAT. La entidad advirtió que flexibilizar el acceso puede llevar a subestimar los riesgos asociados al consumo de medicamentos sin orientación profesional y remarcó que el hecho de que un producto sea de venta libre no implica que resulte inocuo.
En ese contexto, la medida reavivó el debate sobre la automedicación y el papel de los profesionales farmacéuticos en el uso adecuado de los tratamientos. Mientras la ANMAT considera que los medicamentos alcanzados cuentan con un margen terapéutico amplio y están destinados a afecciones que pueden ser identificadas por los propios usuarios, desde el sector farmacéutico insisten en la necesidad de respetar dosis, duración de los tratamientos, contraindicaciones y posibles interacciones.
Así, la ampliación del listado de medicamentos de venta libre abre una nueva discusión sobre cómo facilitar el acceso a determinados tratamientos sin perder de vista la necesidad de garantizar un consumo seguro y responsable.